jueves, 6 de enero de 2011

Para el Niño Dios.*


Me remito a usted con la única intención de solicitar para esta navidad un gran regalo, se que dentro de ese caudal de cartas que por estas fechas le deben de llegar, estará la que con gran placer estoy redactando; quiero comunicarle que en mis 39 añitos de vida nunca había hecho algo como esto, debido a que nací y crecí en un país donde la navidad es una utopía, pero eso no quiere decir que no tenga verdadera fe en la bondad de lo divino, me caracterizo por no mostrar mis creencias delante de falsos proselitistas, ya que en la vida he aprendido a llevar la fe dentro de mi corazón, y no como muchos de esos hipócritas que se hincan delante de los hombres para que ellos den constancia de su falsa fe, porque la fe no se mide en palabras delante de los hombres, la fe se demuestra con confianza absoluta, sin consideraciones, prejuicios o justificaciones.

En el transcurso de estos tres años que llevo fuera de la tierra que me vio nacer y crecer, conocí por fortuna a una buena mujer que ha sabido suplir con su amor y ternura la ausencia de los seres amados que dejé en la distancia, esto te lo agradeceré infinitamente, se que sin pedirtelo fue el primer regalo que me hiciste casualmente en mi primera navidad, por eso te pido que la sigas dejando gozar de buena salud para que siga obrando como hasta ahora; también quiero recomendarle a una gran persona que me pusiste en el camino justo antes de nacer, realmente no he podido descifrar el propósito, pero se que esa persona me ha traído mucha dicha en la vida, también ha compartido y sufrido tanto mis penas como mis alegrias, me refiero a mi hermano biológico y amigo Pedro, quiero que no lo descuides nunca, ya que es alguien muy sagrado para mi como bien has de saber.

Por último quiero sino es mucho pedir, que veles por mi niña como hasta ahora, para que siga por el buen camino, que le des mucha sabiduría y cordura, para que nunca cometa actos reprochables como los que se están cometiendo en ese averno de envidia e insatisfacciones donde tuve que dejarla, temo que su mente llegue a corromperse ya que no me encuentro a su lado para poder guiarla debidamente.

Como sabrás estoy en un proceso que ya suman 3 años de espera y las únicas respuestas que he tenido han sido negativas, lo único que pido para mi en ésta navidad es que me traigas de regalo una confirmación positiva sobre mi extenuante situación, y con ella poder de una vez disfrutar sin obstaculos del amor y la ternura de mi esposa, para que así salga de mi cabeza la amarga idea de ser separado de mi hermano, y de una vez y para siempre, poder traer a mi niña para darle todo el amor y el cariño que en estos útimos tres años no he podido brindarle.

Atentamente....Barbaro....

*El niño Jesús o Niño Dios en Colombia, Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Perú, Venezuela y Mexico, en especial en zonas rurales. El niño Jesús también en la República Checa (Ježíšek),Eslovaquia (Ježiško), Alemania, Austria y Suiza (Christkind o Kristkindl).
*El tradicional Niñito Dios en Argentina, está siendo también desplazado y reemplazado en la actualidad, bajo la influencia mediática comercial de Estados Unidos, por el llamativo Papá Noel.

domingo, 2 de enero de 2011

Fantasias rotas; ideologías impuestas.

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El espíritu navideño se ha convertido desde el 1ro de Enero de 1959 en algo inconcebible para los cubanos, el régimen desde el mismo comienzo de implantar su dictadura castro-stalinista, se encargó de borrar de una manera rotunda ésta festividad que data según los historiadores, desde el año 200 de nuestra era.

Es muy triste para los que nacimos bajo el yugo de ese régimen, y que hoy nos encontramos en el exilio, ver cómo se nos estirpó de nuestro cerebro y de nuestra infancia todo un mundo lleno de fantasías, regalos y reconciliaciones familiares.

Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar fueron borrados de todas las mentes cubanas para ser suplantados por los de Carlos Marx, Federico Engels y Vladimir Ilich Lennin, estos nuevos reyes ideológicos, trajeron consigo doctrinas carentes de amor hacia el prójimo, porque según los estamentos implantados a raiz del mal llamado triunfo revolucionario, la navidad sería abolida ya que formaba parte del caracter seudo-burgues de la antigua republica (según Fidel Castro); con estas nuevas reformas en la Cuba comunista, comenzó un nuevo capítulo en la vida de los cubanos, donde los villancicos se transformaron en consignas alusivas al nuevo régimen y a su máximo lider, los arbolitos navideños con sus luces parpadeantes y copados de regalos, no estarían para avivar las fantasias y los sueños en cada hogar.

Esperar el nuevo año se convirtio en algo irrelevante para los cubanos, porque la llegada de cada año estaría en concordancia con la supuesta gesta libertadora, y por ende ésta sería de mucha más importancia que la más antigua de las festividades, por lo cual no solo la navidad fue abolida, también la vispera de año nuevo se sumó a esa gran lista de celebraciones que dejarían de existir.